Libertad de prensa ¿mito o realidad?
Situación difícil, esa es la categoría que Colombia ocupa en cuanto a libertad de prensa en el mundo según la clasificación de Reporteros Sin Fronteras, dejándonos en la posición 130 de 180 países. Acorde a la Fundación para la Libertad de Prensa en lo que va corrido del año se han registrado 385 violaciones y 559 víctimas. Falta de acceso a la información, acoso judicial, agresión, amenaza y hostigamiento son las denuncias más frecuentes.
El tema ha
vuelto al ojo público después de que la revista Semana tuviera que retirar toda
su investigación periodística respecto al caso en el cuál Juan Guillermo
Monsalve, principal testigo en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez, debido
a un fallo de tutela que también ordena la investigación de las fuentes.
La revista
acató esta decisión, sin embargo, Vicky Dávila declaró a través de su canal
digital Semana TV “Nos quieren callar, esta decisión trae graves implicaciones
sobre la libertad de prensa”. Y es que la obligación del periodismo es mantener
informada a la sociedad respecto a procesos, investigaciones y temas de
relevancia pública.
Imagen tomada de: Matador
Según el
comunicado emitido por la Asociación para la Libertad de Prensa (Flip), la
Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI) y la Asociación Nacional
de Medios de Comunicación (Asomedios), este fallo es un acto de censura y es preocupante
ya que según la constitución colombiana no existen fuentes prohibidas y “de
acuerdo con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la Corte
Constitucional, si se presenta “un abuso” de la libertad de expresión que causa
un perjuicio a derechos ajenos, se debe acudir a las medidas menos restrictivas
de la libertad de expresión para reparar el perjuicio.” Es decir, en este caso
la orden debió ser la de editar las partes que no tenían que ver con el caso y
que podían constituir una violación a la vida intima y privacidad de la familia
Monsalve.
El profesor
y periodista Javier Osuna afirma que un periodismo libre es el termómetro de
una buena democracia ya que verifica la transparencia del trabajo del gobierno,
pero ¿qué pasa si se le da el poder a un juez de decidir qué se puede y qué no
se puede publicar en los medios de comunicación?
De acuerdo
con el artículo “La aporreada libertad de prensa en Colombia” del portal de
noticias de la Universidad de La Sabana, la censura actualmente se basa en
procesos inteligentes y menos evidentes que en el pasado tales como “chuzadas”,
el espionaje ilegal, las extrañas judicializaciones, las interceptaciones y la
“autocensura” por intereses financieros.
Es importante
también hacer notar las restricciones al momento de investigar, así como la
falta de respaldo financiero para medios independientes que buscan hacer un
periodismo menos inmediato, pero más profundo e investigativo.
Yo me
pregunto ¿puede existir la publicación de una investigación sin pruebas? ¿Es
suficiente solo decir nosotros sabemos algo, pero no vamos a divulgar las
pruebas que lo respaldan? ¿Qué sentido o qué credibilidad mediática tendría tal
cosa?
La función
de los jueces es juzgar y la de los medios es informar, deberían ser aliados en
la búsqueda y divulgación de la verdad y no enemigos que usan el poder para silenciar.
*Al cierre
de este artículo se conoce la noticia de la imputación de cargos a la
periodista que reveló el caso de censura contra el programa "Los
Criollos" en el Sistema de Medios Públicos. Si bien existía una cláusula
de confidencialidad ¿no debería ser considerado que ella estaba denunciando un
serio caso de censura directa a un programa de crítica política por parte del,
para ese entonces, gerente de RTVC? ¿No es este nuevo fallo un motivo para que
la autocensura en este país aumente?
“Una prensa
libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa
que mala”. Albert Camus.
Ana Catalina Garzón Silva
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