“Mi hijo me espera en casa y usted me tira con un cuchillo”

Un grupo de asaltantes intentaron hurtar la bicicleta a una señora, probablemente hubiera sido herida, pero gracias a algunos ciudadanos ella resultó ilesa e incluso, recuperó su medio de transporte. Sin embargo, no pude evitar que esa frase se me quedara en la cabeza. En esta ocasión la señora tuvo ayuda y las cosas salieron bien, pero… ¿qué pasa cuando ese no es el caso?

Días antes de esta noticia vi el video de un muchacho que corría por una calle, detrás de él un presunto ladrón lo persigue, le dispara y luego se va en una bicicleta, que, según la noticia, le acaba de hurtar a la víctima quien no contó con tanta suerte, lo auxiliaron, pero su vida corría peligro.

Imagen toda de eltiempo.com

Y hace solo algunos días en la 153 con 9na un hombre resultó herido cuando intentaron quitarle su bicicleta, una vez más quienes ayudaron al ciudadano fueron los rappi tenderos y celadores de la zona quienes capturaron a los ladrones y se los entregaron a la policía.

Estos son solo los casos que más han “mojado prensa”, pero estoy segura de que no son los únicos, y el factor común es alarmante, son los ciudadanos quienes están auxiliando a las victimas y deteniendo a los ladrones, esto me lleva a preguntarme y ¿la policía?

La alcaldía distrital motiva el uso de la bicicleta como medio alterno de transporte y es que sus ventajas son varias, como evitar el tráfico, ayudar a mantener una vida saludable, y ahora en época de pandemia se reducen considerablemente las posibilidades de contagio de Covid 19.

Sin embargo, según el periódico El tiempo en el periodo de enero a julio de este año el hurto de bicicletas aumentó en 1.333 casos respecto al mismo periodo del año pasado, y más de un 45% de los casos han sido violentos, un aumento del 20% según el secretario de seguridad Hugo Acero, y teniendo en cuenta que la mayor parte del año hemos estado en cuarentena esta es una cifra altamente preocupante.

¿Y la policía?

Una de las quejas de los residentes del barrio Cedritos es precisamente la falta de vigilancia y de un Cai de policía, por su parte la respuesta a los últimos robos por parte de la policía es la misma “ciudadanos por favor poner la denuncia, si no lo hacen nosotros no podemos hacer nada con los delincuentes”.

Por otro lado, me pregunto cuánto podemos confiar en la policía cuando, según el portal de noticias Confidencial Colombia, de la estación de policía de Usaquén se fugaron 18 presos, entre esos un condenado a 18 años por delitos de tráfico de estupefacientes, porte ilegal de armas, hurto agravado y terrorismo y según El Espectador 7 policías fueron capturados por hacer parte de grupos delincuenciales.

 Ana Catalina Garzón Silva

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