Por favor, no queremos más violencia.

Por favor, es la expresión usada en el español para pedir algo de una manera educada y amable. “Por favor” fue la expresión repetida múltiples veces por el estudiante de derecho Javier Ordoñez, tirado en el piso mientras le disparaban en varias ocasiones con una pistola Taser, por favor fue su expresión para rogar que no lo golpearan más, que no lo electrocutaran de nuevo, por favor fue la expresión que este hombre eligió mientras rogaba por su vida, y  no a cualquier delincuente o criminal, mientras le rogaba a policías, agentes del estado cuyo trabajo es defender y cuidar a los ciudadanos. Sin embargo, en un caso (que no es aislado) de abuso de poder un grupo de policías mató a golpes a Javier Ordoñez, según Medicina Legal varias lesiones internas y 9 fracturas en el cráneo fueron la causa de su muerte, todas estas causadas desde el momento de su detención hasta el momento en el que fue trasladado al CAI (Comando de Acción Inmediata) de la Policía.

Imagen tomada de La Bogotana
Imagen tomada de La Bogotana

Los hechos fueron grabados por un amigo de Ordoñez y rápidamente se volvieron virales, generando fuertes críticas por parte de la sociedad
, una sociedad que se ha manifestado en repetidas ocasiones pidiendo un cambio por parte de las autoridades.  El director de la Policía el general Óscar Atehortúa, no parece tener mayor empatía o interés en la situación, lo que se hizo evidente en la entrevista solicitada por la periodista Vanesa de La Torre en la que Atehortúa envió al subdirector de la Policía, general Gustavo Moreno a responder por el asesinato de Ordoñez.

Las manifestaciones no se hicieron esperar y lo que en principio parecían ser plantones pacíficos se convirtieron en dos días de fuertes enfrentamientos entre miembros de la policía y civiles, lo que según la Revista Semana dejó un saldo de 11 muertos, 200 civiles heridos, 194 policías heridos y 54 CAI de policía destruidos.   

El abuso de la Policía se vio reflejado en diversos videos en redes sociales, en los que se veía claramente a los uniformados disparando indiscriminadamente, a pesar de la orden por parte de la alcaldesa Claudia López de no usar armas de fuego y, quien desde el primer momento levantó su voz en protesta en contra de los hechos ocurridos e invitó a la policía a pedir perdón y no abusar del poder.

Pero más allá de la gravedad de que haya víctimas mortales a manos de esos servidores públicos que juraron defenderlos, están también los cientos de heridos, entre ellos: periodistas, defensores de derechos humanos y, lo que es más grave, personas que se refugiaban en sus hogares.

Entre algunos casos a destacar está el del estudiante de comunicación social Diego Patiño, quien estaba cubriendo las manifestaciones en Fontibón y recibió múltiples golpes en su rostro y cuerpo, además de ser arrastrado al menos una cuadra por policías que lo llevaban de manera ilegal al CAI Santander en donde estuvo retenido por dos días, según entrevista otorgada al canal CityTV.

Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional denunció a través de su cuenta de Twitter la detención arbitraria de ella junto a 3 compañeros más quienes estaban debidamente identificados y se encontraban documentando posibles infracciones en contra de los Derechos Humanos.

O también está el relato de la familia Valencia Conto, quienes viven cerca al CAI de Verbenal y a quienes estar refugiados en su hogar no les sirvió de nada cuando la policía tiró gases lacrimógenos a su vivienda de 4 pisos. Según la entrevista concedida a El Tiempo la familia intentó escapar de los gases que se filtraban por la terraza y bajar al segundo piso de la residencia, momento en el que los uniformados empezaron a disparar contra las residencias, una bala impacto en el pecho a Robert Valencia Conto y los vidrios rotos por las balas cortaron a la nariz de su hermano. Ambos sobrevivieron, pero tuvieron que ser sometidos a procesos quirúrgicos. Y la pregunta es ¿cómo es posible que las autoridades disparen contra edificios residenciales? Vivir cerca a una estación o CAI de policía debería ser sinónimo de tranquilidad y seguridad, sin embargo, en estos días de terror tener a un uniformado cerca es sinónimo de miedo y angustia.

Estos son solo algunos casos que impactaron, algunos casos que entre redes sociales y medios de comunicación se dieron a conocer, y aun así se sabe que existe una recopilación de 1 hora y media de videos en los que se evidencia el abuso de poder de los policías.

El domingo 13 la alcaldesa invitó a un acto de reconciliación y perdón con las víctimas, el presidente Iván Duque, como era de esperarse, brilló por su ausencia, las manifestaciones pacíficas continuaron en las calles y López recordó que el evento no era un show sino un acto de duelo a lo que ella misma denominó una masacre. A las 6pm de ese día se encendieron velas blancas y sonaron, una vez más, cacerolas como un grito que pide un cambio urgente.

Por favor, no queremos más víctimas de las injusticias, queremos protestar, incomodar, hacernos notar, pero no podemos asesinarnos los unos a los otros, no podemos matar a un policía y la policía no nos puede matar. Por favor, no podemos responder con odio si queremos un cambio como sociedad.  Nos están matando, esa es ahora una consigna de los jóvenes de este país, nos están matando por luchar por lo mas básico que un gobierno debería ofrecer que es la garantía del derecho a la vida; nos mata la policía, nos mata la delincuencia común, nos mata el gobierno con su indiferencia. Por favor el pueblo está indignado, no aguantamos más atropellos, no soportamos más muerte ni sangre en nuestras calles, como colombianos gritamos y exigimos nuestra libertad y el respeto por la vida. Por favor, exigimos respuestas y resultados que vayan más allá de las declaraciones vacías y repetitivas en las que se dice que todo será sometido a investigación y se castigará a los responsables. Por favor, no queremos tener que rogar por nuestras vidas.

“…Nosotros la policía debemos respetar el orden y la seguridad y no convertirnos en una amenaza uniformada. Compañeros, cuando nos demos cuenta, cuando hagamos conciencia que mas que autoridad somos servidores públicos, nos habremos ganado el respeto de nuestros conciudadanos y la confianza de la sociedad a la cual servimos.” Mario Moreno “Cantinflas".

Medellín. Imagen tomada Publimetro.com

Ana Catalina Garzón Silva

Comentarios

  1. Es muy triste la situación que estamos viviendo, y es muy triste que en Colombia sigue muriendo gente inocente. La intolerancia y los crímenes de odio cada día dejan más víctimas. Triste realidad de nuestro país.

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  2. Excelente artículo, pero no se me permitió compartirlo en mi muro de facebook, por lo que se viola el derecho a la libertad de expresión, cómo suele suceder en este país.

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