Vida de guerreros
Dificultad en los movimientos, dificultad para
subir escaleras, caídas frecuentes, dificultad al saltar, debilidad en los
hombros y en los brazos y dolor en las piernas son algunos de los síntomas que
presentan los pacientes con Distrofia Muscular de Duchenne, enfermedad huérfana
que afecta aproximadamente a 1 niño de cada 3 mil.
Acorde a una publicación en la revista
Colombia Médica esta es una enfermedad hereditaria caracterizada por la
debilidad muscular progresiva y es causada por la mutación de un gen, afectando
a uno de cada 3.500 (Silva et al), una enfermedad que hace de sus portadores
unos luchadores día a día.
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| Imagen tomada de: Facebook Fundación Colombiana para Distorfia Muscular |
Uno de los grandes problemas es la demora en
el diagnóstico que, acorde a investigaciones de las universidades Rosario y
Javeriana, se da alrededor de los 9 años, cuando la mayoría de los pacientes ya
necesitan silla de ruedas y presentan dificultad respiratoria. La efectividad
de un tratamiento temprano puede extender la vida incluso 10 años, pero para
eso la enfermedad debe ser diagnosticada en su etapa de “estancamiento” o
“meseta”.
Otro de los problemas mencionado por la Dra.
Ospina es la demora en el proceso de certificación de los medicamentos por
parte del Invima “porque los medicamentos no tienen registro Invima y ese
proceso de registrar el medicamento, siendo medicamentos huérfanos en donde la
evidencia científica no es la que habitualmente existe para otras patologías
comunes, no es fácil la evaluación. Para lograr el registro puede durar dos
años o más, tiempo durante el cual, aunque el paciente tiene derecho a un
medicamento no lo puede recibir.
El sistema de salud en Colombia ayuda,
proporciona las pruebas moleculares diagnósticas, el tratamiento y los
medicamentos, pero aún nos falta mucho. Necesitamos un manejo integral. En
Bogotá, por ejemplo, existen solo dos centros de atención neuromusculares: el
del Instituto Roosevelt y el del Hospital La Misericordia, pero, en general el
acceso a la medicina sigue siendo fraccionado, lo ideal sería que existieran
más de estos centros para que los pacientes tengan una atención integral que
incluya el acceso a genetistas, fisiatras, neurólogos y otros profesionales
especializados que atiendan al paciente desde todos los ángulos entendiendo y
conociendo las necesidades individuales.
Pero ¿como
sociedad podemos ayudar? Claro que sí, debemos crear conciencia, conciencia
de respeto por las personas discapacitadas, debemos educar en qué es una
discapacidad, sus tipos y qué hacer para ayudar. No es crear un pensamiento que
los empobrezca y reduzca, es aprender a darles herramientas que los ayuden a
superar su condición y poder cumplir sus metas y sueños. Se necesita
infraestructura escolar y oportunidades laborales que los ayuden a sentirse
parte de la sociedad “somos una sociedad indolente”. La enfermedad no tiene
cura, pero si existen formas de mejorar la calidad de vida y como sociedad
podemos hacer parte de ese proceso de concientización y educación esperando con
esto ayudar a su divulgación para que el sistema de salud y la aprobación de medicamentos mejore.
Estos pacientes son luchadores, son guerreros
que nos demuestran que la vida es un ratico pero que bien vivida vale la pena,
el amor y la entrega de estas personas y de sus familias es admirable.

Si sólo existen dos centros de atención en Bogotá. ¿Qué podra pasar con un niño que adquiera la enfermedad y viva en provincia? Este es un ejemplo de como muchas personas afrontan situaciones difíciles en su vida y no cuentan con los apoyos y atención que requieren. Encontramos que en nuestro país el 7.1 % de la población tiene algún tipo de discapacidad y por eso debemos mejorar muchos procesos de atención en diferentes escenarios como muy bien lo apunta el mundo en palabras!!!
ResponderBorrarGran artículo
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